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blancoposturasblancopie'Respeto por el Yoga, Amor por la Infancia, Compromiso y Altruismo' blanco

 

Pranayama La respiración nos llena de energía. Obtenemos, a través del aire que entra en nuestros pulmones, el oxígeno que necesitamos para que nuestro organismo siga funcionando. Existen otras fuentes de aporte de energía como la comida o el descanso, pero de todas ellas la respiración es la más vital. Apenas podríamos sobrevivir unos minutos sin respirar. Así de importante es la respiración.

En yoga inhalamos por la nariz para filtar el aire de impurezas y exhalamos por la nariz para soltar el aire lentamente.

Existen varios tipos de respiración (en relación a los músculos que utilizamos para respirar):


a) Respiración clavicular: el aire entra y sale de los pulmones utilizando los músculos de la parte alta del pecho. Se eleva la zona de la clavículas al inhalar, de ahí su nombre. El aire ocupa sólo la parte alta de los pulmones. Es un tipo de respiración entrecortada, rápida y agitada que da lugar a un exceso de oxigenación y provoca la reducción drástica de los niveles de dióxido de carbono. Nos hiperventilamos, lo que aumenta las sensaciones de ahogo, opresión en el pecho, calor, mareo, hormigueo, visión borrosa, irrealidad, etc.

 

b) Respiración torácica: el aire entra y sale de los pulmones por efecto de la expansión y contracción de la caja torácica. Se eleva el pecho al expandirse la caja torácica cuando inhalamos. El aire ocupa la parte alta y media de los pulmones. Es el tipo de respiración que utilizamos más frecuentemente a lo largo del día.

 

c) Respiración abdominal: el aire entra y sale de los pulmones por efecto del movimiento ascendente y descendente del diafragma, que trabaja solidariamente con el abdomen. El diafragma es un músculo en forma de paracaidas situado debajo de los pulmones. Se eleva la zona del abdomen cuando inhalamos y se relaja cuando exhalamos. El aire ocupa la parta baja, media y alta de los pulmones.

 

d) Respiración completa: si queremos llenar al máximo nuestros pulmones utilizamos los tres tipos de respiración consecutivamente, comenzando a inhalar por el abdomen, siguiendo por el tórax y por último las clavículas. Y al exhalar seguimos el mismo orden. Es una respiración puntual resconstituyente que nos llena de energía al instante, pero que nos agotaría enseguida de utilizarla constantemente.

 

Respiración abdominal

La respiración abdominal favorece la relajación que reduce y previene la sobre-activación fisiológica producida por la ansiedad y el estrés. Ayuda a la recuperación y la reparación del equilibrio del organismo, alterado por la actividad diaria.

De manera natural respiramos con el abdomen cuando dormimos y en situaciones de reposo, pero podemos aprender de manera consciente a utilizar el abdomen para respirar en cualquier otro momento. Cuanto más la practiquemos en momentos de tranquilidad, más facilmente podremos ponerla en práctica ante una situación de estrés.

Practica al menos 5 minutos la respiración abdominal entre 3 y 5 veces al día y en cualquier situación: en el autobus o en el metro, sentado, caminando por la calle o tumbado en la cama.

Cómo hacerlo:


-Busca un momento y un lugar tranquilos para empezar.

-Observa que nada obstaculiza tu abdomen, afloja el cinturón o desabrocha botones.

-Utiliza la nariz para inhalar y exhalar y coloca al principio una mano en el abdomen. Nota como el abdomen sube al inhalar y baja al exhalar.

-Inhala en 4 tiempos y exhala en 6 soltando el aire que has tomado más despacio. Alarga la exhalación hasta 8 tiempos.

-Concentra toda tu atención en el abdomen.

 

Existen otras numerosas técnicas de respiración. Si quieres saber más sobre ellas o tienes alguna duda sobre la respiración abdominal que acabamos de explicar, puedes ponerte en contacto con nosotros en aye@yogaenlaescuela.org.

Y si te interesa su aplicación en la enseñanza a niños, te mostramos una serie de libros y de links que pueden ser de tu interés. Para saber más pincha aquí.

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